Si has llegado hasta este artículo porque estás sufriendo una situación de violencia de género o de malos tratos, quiero decirte algo antes de continuar: no estás sola y hay salida. El teléfono 016 ofrece información y asesoramiento gratuito las 24 horas del día y no deja rastro en la factura del teléfono. Si estás en peligro en este momento, llama al 112. Ninguna lectura es más urgente que tu seguridad.
Soy Esther Sánchez Hellín, abogada del Ilustre Colegio de la Abogacía de Alicante (colegiada nº 5795), con despacho en la calle Isabel La Católica 9 de Alicante y más de veinte años de ejercicio. He acompañado a muchas mujeres en este camino y sé lo mucho que cuesta dar el primer paso. En estas líneas te explico, con carácter general y sin tecnicismos, qué puedes hacer y cómo puede ayudarte un abogado de violencia de género en Alicante.
Lo primero es tu seguridad: el 016 y el 112
Antes de pensar en denuncias o en procedimientos, lo esencial es protegerte y proteger a tus hijos. Estos son los recursos inmediatos que conviene tener presentes:
- Teléfono 016: servicio de información y asesoramiento jurídico frente a la violencia contra la mujer. Es gratuito, atiende las 24 horas todos los días del año y no deja rastro en la factura del teléfono. Aun así, conviene borrar la llamada del registro del terminal.
- 112: el número de emergencias. Si tú o tus hijos estáis en peligro inmediato, llama sin dudarlo.
- Centros sanitarios: si has sufrido lesiones, acude al médico. Además de cuidar tu salud, el parte de lesiones puede resultar relevante más adelante.
- Servicios sociales y centros de atención a la mujer: en Alicante y en toda la provincia hay profesionales que ofrecen apoyo psicológico y social de forma gratuita.
Pedir ayuda no te obliga a denunciar de inmediato. Informarte es un derecho y, muchas veces, el primer paso para recuperar el control de tu vida.
La denuncia, explicada con carácter general
La denuncia es el relato de los hechos que pone en marcha la actuación de la justicia. Puede presentarse ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o directamente en el juzgado. Con carácter general, existen unidades policiales especializadas en la atención a las víctimas, y tienes derecho a ser tratada con respeto, intimidad y sin juicios de valor.
Algunas ideas que suelo trasladar en el despacho antes de ese momento:
- Acompañamiento: puedes acudir con una persona de confianza y, muy recomendable, con una abogada desde el primer momento, incluso antes de denunciar.
- Relato: intenta ordenar los hechos con fechas aproximadas, lugares y episodios concretos, incluidos los anteriores aunque no se denunciaran en su día.
- Pruebas: partes médicos, mensajes, correos o testigos pueden ayudar, pero su ausencia no impide denunciar.
- Lectura y copia: lee la denuncia antes de firmarla, pide que se corrija lo que no refleje fielmente tu relato y solicita siempre una copia.
Denunciar es una decisión personal que merece información previa. Mi labor es que la tomes conociendo sus consecuencias, con la preparación adecuada y a tu propio ritmo.
La orden de protección y las medidas que puede incluir
Junto con la denuncia, o en cualquier momento posterior, puede solicitarse la llamada «orden de protección». Con carácter general, el juzgado convoca una comparecencia urgente y, si aprecia indicios y una situación objetiva de riesgo, puede acordar medidas de distinta naturaleza:
- Medidas penales: la prohibición de que el agresor se acerque a ti, a tu domicilio o a tu lugar de trabajo, y la prohibición de comunicarse contigo por cualquier medio, directo o indirecto.
- Medidas civiles: de forma provisional, la atribución del uso de la vivienda familiar, la custodia de los hijos, la suspensión o regulación de las visitas y una pensión de alimentos.
- Medidas de protección social: la orden facilita el acceso a determinados derechos y ayudas previstos para las víctimas de violencia de género.
Es importante saber que las medidas civiles tienen, con carácter general, una vigencia limitada, por lo que deben ratificarse después ante la jurisdicción de familia. Una buena coordinación entre el procedimiento penal y el civil evita vacíos de protección, y esa coordinación es una de las tareas centrales de tu abogada.
Los juzgados especializados en violencia sobre la mujer
Con carácter general, estos procedimientos se tramitan ante juzgados especializados en violencia sobre la mujer, que concentran tanto la causa penal como determinadas cuestiones civiles relacionadas, como el divorcio o las medidas sobre los hijos. Esta especialización busca que la víctima no tenga que recorrer distintos órganos judiciales y que quien decide conozca bien la dinámica propia de esta forma de violencia.
En la provincia de Alicante existen órganos especializados, así como fiscalías y unidades policiales dedicadas a esta materia. Conocer su funcionamiento cotidiano, sus tiempos y sus prácticas ayuda a preparar cada paso, desde la primera declaración hasta el juicio, y reduce la incertidumbre que suele acompañar a todo el proceso.
Asistencia jurídica y acompañamiento durante todo el proceso
Con carácter general, las víctimas de violencia de género tienen derecho a asistencia jurídica especializada desde el primer momento, incluso antes de interponer la denuncia, y a la justicia gratuita en los términos previstos legalmente. La falta de recursos económicos no debería impedirte nunca defenderte.
Mi acompañamiento como abogada va mucho más allá de los escritos:
- Antes de denunciar: analizo contigo la situación, los riesgos y las opciones disponibles, sin presionarte y respetando tus tiempos.
- Durante la instrucción: te preparo para las declaraciones, te acompaño a cada citación y superviso que se practiquen las diligencias necesarias.
- En el juicio: ejerzo la acusación en tu nombre, solicito las medidas y las indemnizaciones que procedan y te explico cada resolución en un lenguaje comprensible.
- Después: vigilo el cumplimiento de las penas y de las prohibiciones impuestas y te oriento ante cualquier incidencia posterior.
El proceso penal puede ser largo. Saber qué va a pasar en cada fase y sentirte acompañada reduce de forma notable el desgaste emocional.
El derecho de defensa de la persona denunciada
La misma seriedad con la que acompaño a las víctimas me obliga a recordar que toda persona denunciada tiene derecho a la presunción de inocencia y a una defensa rigurosa. Una acusación de esta naturaleza tiene consecuencias personales y familiares muy relevantes, y merece un análisis sereno de los hechos y de las pruebas.
Si has sido denunciado, mi recomendación es la misma: busca asistencia letrada especializada desde el primer momento, no intentes contactar con la otra parte si existe una prohibición y afronta el procedimiento con respeto hacia el juzgado y hacia todas las personas implicadas. Un proceso con garantías protege a quien denuncia y a quien es denunciado.
En resumen
Frente a la violencia de género y los malos tratos existen recursos inmediatos, como el 016 (gratuito, disponible las 24 horas y sin rastro en la factura del teléfono) y el 112 para emergencias, y un sistema judicial especializado con medidas pensadas para proteger a la víctima y a sus hijos. Cada historia es distinta y merece ser escuchada sin juicios y con absoluta confidencialidad.
Si necesitas orientación, puedes llamarme o escribirme por WhatsApp al 627 502 675, o visitarme en la calle Isabel La Católica 9 de Alicante. La primera consulta es confidencial y sin compromiso: hablaremos con calma, valoraremos juntas tu situación y serás tú quien decida el camino a seguir.